¡Bienvenidos a este rincón de memoria viva!Este blog nace con un propósito claro: rescatar, compartir y poner en valor un testimonio gráfico y periodístico excepcional de la Galicia de mediados del siglo pasado. A través de recortes de prensa, fotografías y crónicas de la época, nos sumergiremos en las décadas de los años 50, 60 y 70, un período de profunda transformación social, urbana e industrial en nuestra tierra.Pero este viaje no lo hacemos a ciegas. Lo hacemos guiados por la mirada atenta, profesional y humana de Carlos del Caño.El Cronista de dos mundosCarlos no fue un simple espectador de su tiempo; fue un activo absoluto [cite: 2026-01-19] que supo pulsar el día a día de su entorno a través de una doble faceta que define a la perfección la historia de este blog:La Voz de la Noticia: Como corresponsal de publicaciones de gran calado como La Región y El Progreso, Carlos tenía el oficio de contar las cosas pequeñas y grandes que hacían comunidad. Desde eventos deportivos locales hasta las fiestas que congregaban a toda la comarca. El Testigo del Progreso Industrial: Como trabajador de Fenosa, Carlos vivió desde dentro los entresijos de la modernización hidroeléctrica que cambió para siempre el paisaje y la economía gallega.Dos etapas, una misma esenciaEl contenido de este blog se articulará principalmente en torno a los dos grandes escenarios que marcaron la trayectoria de Carlos y que reflejan a la perfección el pulso de aquellos años:La Etapa de Os Peares (Años 50 hasta mediados de los 60): Años de ebullición, de corresponsalías intensas a pie de río y de presenciar el nacimiento de infraestructuras clave. La Etapa de Ourense (Desde mediados de los 60 en adelante): Marcada por su traslado al Salto de Velle, un cambio que coincide con la expansión y el desarrollo de la capital ourensana.Un patrimonio compartidoLas historias que aquí se darán cita —como el recordado II Descenso del Miño en piraguas y RENFE o las viejas crónicas sobre el estado de aquellas carreteras de los sesenta — no son solo recuerdos del pasado; son las huellas que nos permiten entender de dónde venimos. Nos recuerdan que la memoria colectiva es un activo de un valor incalculable que no debemos permitir que se diluya en el olvido. Te invito a ponerte cómodo, a repasar estas páginas con la misma curiosidad con la que Carlos del Caño sostenía su pluma, y a redescubrir la historia de Os Peares y Ourense.¡Arrancamos!
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