El corresponsal y el "labrego" (1960): La realidad de Os Peares frente a la "conferencia Cumbre"

 Por Carlos del Caño | Publicado originalmente el 15 de junio de 1960

En la literatura periodística, lo aparente suele vestirse de grandes planes económicos y conferencias internacionales. Sin embargo, lo real late en los caminos de nuestros pueblos.

Rescatamos hoy una joya del archivo: la crónica del viaje de Carlos del Caño a A Touza (Os Peares) justo cuando cumplía su primer año como corresponsal. Un diálogo impagable que conserva intacta la rica gramática popular y el gallego de la época, enfrentando las "grandes noticias" del mundo con el día a día del agro ourensano.

📰 Crónica de Carlos del Caño (15-VI-1960)

Por estos días es posible que La Región convoque un concurso lírico-poético-literario-periodístico-dramático-monográfico para ensalzar, reivindicar y demás al corresponsal lugareño.

En esta semana de junio se cumple un año de mi gloriosa extensión al gabeloso cargo de corresponsal de tan ruboroso diario y no encuentro palabras lo suficientemente expresivas para significar la eucoménica —ahora se dice así— la noticia que en Os Peares ha tenido tan notable resonancia.

Ayer mismo, en A Touza, una barriada de Os Peares, un labrego que se dedica al carretaje de estiércol para las cepas me dijo:

Ustedes, os de A Región, están máis todos los cacabras. ¿Por qué nadie curioso ou mellor pensó que andar sempre falando dos veciños, non é cousa de xente que teña as súas facultades perfeutamente enxameadas?

— Eso es harina de otra talega, mi viejo —le respondí—. Cada uno tiene su misión en este teledirigido planeta y el que la cumple bien puede darse con el tópico ladrillo en el tórax.

Deixe de leiras, Don Carlos —palabra que me llama así—. Póñase nun caso de una muller que parira, de un home que lle morre, con perdón, un porco... De calqueraquela sucede algo de eso que ao día siguiente ya está no boletín para enravear a que no se mete con nadie. Está defendo una amasada de pitas o poniendo los paños quentes na burra no queixo porque se mancó indo para a feira da Peroxa...

— Señor, usted tiene un concepto de la noticia algo más que intuvertido. Yo pudiera, si me aprieta las clavijas, afirmar que no le interesa ni el Cosmos que le rodea, ni la conferencia Cumbre, ni el plan de estabilización...

Amigo... A min o que me importa é que ruban os becerros, que poñan as pitas, que haiga viño e que me sane o rapaz máis novo, que anda ca tericia, co bocio e coa orella dereita cuase espapelada dun pau que lle espetaron a semana pasada.

Nos despedimos en alegro:

Adiós, señor, que vostede o pase ben, señor redauctor.

Comentario del editor: Esta conversación nos recuerda la esencia de ser un ser soberano: para el paisano de A Touza, la verdadera riqueza y el valor de la vida no dependían de la política internacional de los periódicos, sino de la prosperidad de su propio esfuerzo (el vino, las pitas, los becerros) y de la salud de los suyos. Entender que somos un activo y no una carga para la tierra es lo que movía la intrahistoria de Os Peares frente a la apariencia de la gran prensa. Conservar estos diálogos es rescatar el patrimonio vivo de Ourense.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Articulo en Faro de vigo, con motivo del fallecimiento de Carlos del Caño, el 24 de Marzo de 2006, escrito por Xose Manuel del Caño.

La bengala misteriosa (1966): Carlos del Caño y el "boom" de la publicidad en los años 60