📰 El "Jefe" al desnudo
📰 El "Jefe" al desnudo: Retrato satírico del Director de Mirador Galaico
Por Carlos del Caño
Procede de un clan donde quien más, quien menos, maneja el pincel o la pluma con la misma facilidad que si tales adminículos formasen parte de su propio organismo. El «dire» opta por la pluma y se compra la que más tarde, finalizada su carrera de periodismo a los 22 años, le sirve para firmar como corresponsal. Viaja por Alemania, Francia, Finlandia, Suecia y Noruega; pero nuestro director, paladín de su propia libertad, regresa entronizado en el directivo sillón giratorio de «Mirador Galaico» para auscultar el ambiente.
Como toda persona viajera y con mando, tiene un carácter variado. Firma la nómina sonriente y paga las facturas con el ceño más fruncido que Rasputín. Cuando le parece, recordando sin duda su estancia en Estocolmo, se hace el sueco con extraordinaria fidelidad:
— Dire…; necesitaba un anticipo. — ¿Un qué? — Un adelanto. — No estamos suscritos a ese periódico…
Con cínica sonrisa pone nuestro «dire» el ventilador en marcha, quizá para mandar con viento fresco al visitante, y que se cuele otro que hace antesala:
— Traigo este articulillo... No es gran cosa, pero me gustaría verlo publicado. — Mándelo al ABC, es un buen periódico. — Un servidor prefería verlo en «Mirador Galaico».
Total, que discutir con el Jefe es uno de los mejores sistemas para perder el tiempo. Carece de «hobby» en singular, pero pluralizando, puede el biógrafo asegurar que los principales son: el blanco de Leiro, el tinto del Ribeiro y dejar que su bella secretaria se parta las uñas tecleando los editoriales que dicta despótico desde su cien veces maldito sillón.
En el momento actual proyecta un vasto programa personalísimo: darse la gran vida, ya que, según manifestación propia, carece de vocación fantasmal.
✍️ Comentario del Editor: Cuando el ingenio soberano se burla del propio "Jefe"
Hay que tener un talento extraordinario y una libertad absoluta para publicar una sátira tan demoledora sobre tu propio jefe… ¡y hacerlo en las páginas de la revista que él mismo dirige!
En esta desternillante e inédita crónica, Carlos del Caño nos regala una biografía profundamente podada pero cargada de dinamismo sobre el director de «Mirador Galaico». Con un ritmo ágil y un humor de altísimo voltaje, Carlos retrata las miserias y genialidades del "mandamás": desde su habilidad para "hacerse el sueco" cuando los redactores le piden un adelanto, hasta sus despóticos métodos de oficina, aliviados únicamente por su contrastada afición al buen vino blanco de Leiro y al tinto del Ribeiro.
Lo verdaderamente valioso de este documento es la soberanía periodística que destila. En una época de censuras y jerarquías rígidas, Carlos del Caño demuestra que su valor como activo literario era tan indiscutible que la crítica no impedía su publicación. Al contrario: el director aceptó el pulso, encajó la ironía con señorío y permitió que este genial duelo entre el bolígrafo del cronista y el sillón orbital del jefe quedara impreso para la historia. Una lección de libertad que hoy recuperamos con todo su brillo original.
Comentarios
Publicar un comentario